Del techo en las cotizaciones de enero hasta el piso en los valores de mayo las acciones líderes argentinas tuvieron ayer un viernes tranquilo, prácticamente sin variación del índice en 2012, luego de la toma de ganancias el jueves, que cortó cinco ruedas en alza. Han sido 11 meses de combates recios en la gestión del Gobierno y sus resultados, que parecían inciertos, pusieron a las ruedas en las bolsas y a las jornadas financieras en situación de difícil salida. Los conflictos del país afuera y adentro son varios. En el mundo continúa el rally de las acciones por la liquidez, solo amenazada por la trampa de esta, cuando Europa parece que va aprendiendo a manejar su crisis, los Estados Unidos están tratando de resolver su abismo fiscal. China ampliaría la frontera de su crecimiento con nuevo presidente y Japón puede seguir con recesión e inflación.
A nivel local, la expectativa está puesta en las medidas económicas que decida el Gobierno, pero su principal socio, el sector exportador, manda señales: con un tipo de cambio menos competitivo, menos prefinanciación para exportar y más cara en dólares, prefiere los pesos -la emisión monetaria anual alcanza al 40%- y puede estar anticipando una corrección al tipo de cambio. Se anhela un marco jurídico con estabilidad política y económica que atenúen la volatilidad que se recorre entre ubicar al mercado al borde del default técnico de la deuda hasta el resurgir del valor de las acciones.